Agustín Laje generó un escándalo en redes por su polémico video por el 24 de marzo y Milei respondió sin filtro bancándolo.
El politólogo y escritor Agustín Laje quedó en el centro de un escándalo tras ser acusado de cobrar 50 mil dólares por producir el video institucional del Gobierno por el 24 de marzo o 24M. La polémica estalló en redes sociales el domingo, cuando distintas cuentas cuestionaron el presupuesto utilizado en el video que conmemora el Día de la Memoria. La frase clave Agustín Laje 24M rápidamente se volvió tendencia. Frente a esto, el presidente Javier Milei salió a responder desde su cuenta de X, desmintiendo los rumores y asegurando que no se pagó nada por la producción.
EL LADRÓN CREE A TODOS DE SU MISMA CONDICIÓN. https://t.co/UhpVnh8q9D
— Javier Milei (@JMilei) March 25, 2025
Según la información que circuló, Laje habría cobrado una suma millonaria por su participación en el video. Sin embargo, tanto él como funcionarios del Gobierno nacional lo negaron rotundamente. Milei escribió que “el video fue hecho ad honorem” y que todo es parte de una operación de desprestigio. Por su parte, Laje también aclaró que colaboró sin recibir un peso. Además, el vocero presidencial, Manuel Adorni, reafirmó en conferencia de prensa que no hubo ningún gasto público relacionado. Las críticas llegaron especialmente de sectores opositores y organismos de derechos humanos, quienes calificaron el video como provocador e innecesario.
En años anteriores, el Estado solía lanzar campañas más formales y con discursos clásicos sobre el 24M. Este año, el enfoque fue completamente distinto: el video propone una “memoria completa” (según lo llama el gobierno) de la historia y pone en duda algunas versiones oficiales sobre lo ocurrido durante la dictadura militar. Esto generó repudio en las redes. En este contexto, Agustín Laje 24M quedó marcado como uno de los temas más debatidos de la semana. El Gobierno, fiel a su estilo, optó por confrontar directamente las críticas. La estrategia fue clara: bancar al autor.
El video del 24M no pasó desapercibido y volvió a dividir las aguas. ¿Se trató de una colaboración legítima o de una provocación planificada?
