Derecho al aborto bajo ataque desde la política y la religión
Un dirigente de LLA deslegitima el aborto legal
El referente de La Libertad Avanza, Sebastián Pareja, declaró en televisión que el aborto legal fue “una moda de pintarse de verde”. Esta frase, lanzada pocos días después del triunfo electoral de su espacio el 26 de octubre, encendió las alarmas en sectores feministas. Al reducir una conquista histórica a una tendencia, deslegitimó el derecho al aborto y reforzó discursos que buscan retroceder en materia de derechos. Pero este no es el único frente de preocupación: organizaciones religiosas ya están presentes en hospitales públicos con propuestas de “acompañamiento” a mujeres embarazadas.
Religión en clínicas: presión disfrazada de ayuda
En hospitales de CABA circulan folletos como los del Proyecto Nacer, que ofrece “apoyo” a mujeres con embarazos no deseados. Aunque se presentan como redes de contención, estos grupos operan con un fin claro: frenar decisiones de interrupción voluntaria. Esto no es acompañamiento: es presión. Hablan de profesionales y voluntarias, pero detrás hay estrategias de disuasión emocional para que las mujeres no accedan al aborto. Mientras tanto, sectores políticos como La Libertad Avanza buscan instalar que ya no hay consenso social sobre este derecho, cuando la ley sigue firme y vigente.
El derecho legal, no siempre accesible
En Argentina, el derecho al aborto es legal desde 2020. La ley garantiza su acceso hasta la semana 14 y sin límite en casos de riesgo o violación. Sin embargo, que exista una ley no asegura su cumplimiento real. Si quienes atienden a una mujer en situación vulnerable pertenecen a grupos que rechazan ese derecho, la barrera ya está instalada. No se trata solo de políticas públicas, sino de lo que ocurre en la atención diaria.
¿Seguiremos dejando que presionen a quienes deciden sobre su cuerpo?


























