La derrota de Trump impulsó el cambio político
El triunfo de Zohran Mamdani como alcalde de Nueva York dejó algo claro: fue una contundente derrota de Trump. En las elecciones del 5 de noviembre de 2025, el magnate republicano intentó frenar el avance del joven político musulmán, pero terminó perdiendo en las urnas. Trump había amenazado con cortar fondos federales si Mamdani ganaba. Usó un discurso similar al que aplicó en Argentina meses atrás. Sin embargo, esta vez el tiro le salió por la culata. La ciudad eligió un camino opuesto al que proponía el ex presidente: diversidad, inclusión y políticas progresistas.
Trump no sólo perdió influencia en Nueva York. Perdió también credibilidad. Durante la campaña, tildó a Mamdani de “comunista radical” y aseguró que si llegaba al poder, la ciudad “caería en el caos”. Lejos de generar miedo, sus palabras movilizaron a miles de jóvenes que salieron a bancar a Mamdani. El ahora alcalde, con 34 años y raíces ugandesas e indias, basó su campaña en temas concretos: alquiler accesible, transporte gratuito y más servicios sociales. La derrota de Trump se hizo evidente cuando los barrios históricamente excluidos salieron en masa a votar contra su discurso divisivo.
Este revés para Trump es un síntoma de algo más grande. Marca el declive de su influencia en zonas urbanas progresistas, donde su estrategia de amenazas y polarización ya no surte efecto. La derrota de Trump en Nueva York tiene un fuerte componente simbólico: muestra que la política del miedo no siempre gana. En lugar de replegarse, la ciudad se plantó y eligió otro modelo. Esta elección también puede leerse como un ejemplo para otras ciudades que enfrentan el avance de líderes autoritarios. Mamdani, con su estilo directo y propuestas frescas, se convirtió en una alternativa real frente al desgaste de los discursos tradicionales.
¿Se terminó la era Trump en la política estadounidense? Por lo pronto, Nueva York le dio la espalda.


























