Renunció Manuel Adorni este sábado 27 de junio de 2026 y su salida movió fuerte el tablero del Gobierno nacional. El hasta ahora jefe de Gabinete dejó el cargo después de más de 100 días de tensión, respaldos públicos y versiones internas. Según la nota, Javier Milei y Karina Milei intentaron sostenerlo desde marzo, pero la situación se complicó por una investigación judicial por enriquecimiento ilícito y por la presión de la oposición en el Congreso. Adorni publicó una carta dirigida al Presidente y escribió en X: “Gracias por su confianza Presidente. Ha sido un verdadero honor”. Además, se presentó como víctima de una operación. Sin embargo, dentro del oficialismo leyeron la salida como una decisión inevitable, casi como cuando una banda corta un show antes de que explote el sonido.
La crisis sumó varios capítulos. Por un lado, la Justicia investigó movimientos patrimoniales y viajes que quedaron bajo la lupa. Por otro lado, la oposición impulsó pedidos de interpelación y una moción de censura. Aunque sectores del PRO y parte de la UCR intentaron frenar esos avances, el margen político se achicó. Además, Infobae señaló que el temor principal en el Gobierno fue que Adorni pudiera quedar procesado mientras seguía en funciones. En ese contexto, Karina Milei habría empujado la salida antes que el Presidente. Javier Milei, en cambio, lo defendió durante semanas en redes, entrevistas y discursos. Incluso desde Madrid dijo que creía en su honestidad, aunque también abrió la puerta a echarlo si la Justicia lo consideraba culpable.
El reemplazo quedó como otro foco de tensión. La nota indicó que Diego Santilli aparecía como el nombre más probable para ocupar la Jefatura de Gabinete, aunque en su entorno veían ese cargo como un lugar muy caliente. También circuló la chance de Pablo Quirno, cercano a los Caputo y con buena relación con Karina Milei. Además, el caso expuso internas, cálculos electorales y el peso de Patricia Bullrich, quien habría pedido la salida de Adorni semanas antes. Renunció Manuel Adorni y el Gobierno buscó cerrar una etapa incómoda, pero la pregunta quedó abierta: ¿la renuncia apagó el incendio o apenas cambió de habitación?


























